YUCATÁN

Un viaje al corazón del tiempo en Yucatán

La Ruta Puuc es un recorrido que te lleva al origen. A la historia profunda de la península de Yucatán, a los templos que aún guardan memoria y a la selva que respira entre piedras antiguas.
Aquí conectas con la sabiduría maya, con tu energía ancestral y con un territorio que sigue hablando… si sabemos escuchar.

Conecta con tu energía ancestral

Este viaje recorre algunos de los sitios arqueológicos más importantes del estilo arquitectónico Puuc: Uxmal, Kabah, Sayil, Xlapak y Labná. Son espacios sagrados, rodeados de selva baja, geometría precisa, frisos tallados y una energía que invita al silencio interior.

Es un viaje para reconectar contigo, con tu curiosidad, con la tierra, con las historias que aún habitan este territorio y su energía ancestral.

BITÁCORA DE RUTA

Comenzamos temprano en Muna, un pueblo yucateco rodeado de cerros bajos. Desayunamos, caminamos por la plaza y la iglesia, y dejamos que el cuerpo despierte para recibir la energía del territorio.

Desde ahí, el camino nos lleva por la Ruta Puuc, un recorrido fascinante por antiguas ciudades mayas que emergen entre la vegetación de la selva. Cada sitio tiene su voz, su geometría sagrada, su energía particular. No es un viaje común, es una conexión con la tierra y sus memorias.

Uxmal nos recibe con la Pirámide del Adivino, una obra que parece surgir de la selva por voluntad propia. Caminamos por el Cuadrángulo de las Monjas, sentimos el viento y escuchamos historias grabadas en piedra. Uxmal es la joya de la Ruta Puuc. Aquí entendemos por qué esta civilización es considerada una de las más avanzadas del continente.

El Palacio de los Mascarones de Kabah, nos observa con cientos de rostros de Chaac, dios de la lluvia. Es un sitio íntimo, poderoso, cargado de simbolismos y armonía.

Sayil abre el sendero hacia la inmensidad. El Palacio de Tres Pisos aparece entre árboles altos, como un castillo abandonado por los dioses. Aquí caminamos sintiéndonos exploradoras.

Un sendero entre vegetación nos conduce al Pequeño Palacio. Xlapak es silencioso, sereno y perfecto para detenernos, respirar y observar.

El arco que cuenta historias. Cerramos el viaje en Labná, donde el famoso Arco Maya roba el aliento. Un sacbé antiguo (camino blanco) aún marca el paso hacia las rutas ancestrales.

Aquí termina la ruta, pero empieza algo más profundo: comprender que están hechos nuestros caminos y hacia dónde queremos ir en el futuro.

RESERVAR ESTA RUTA

La Ruta Puuc requiere dos días para recorrerla con calma:

* Día 1: Uxmal (sitio principal, más extenso e imponente)
* Día 2: Kabah, Sayil, Xlapak y Labná (sitios más pequeños y cercanos entre sí).

Puedes elegir una sola ruta, o reservar el combo de dos días.

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